Morena no pacta, se rinde ante el crimen

Opinión  Inocencio Yáñez Vicencio

Los mismos que rechazan la información norteamericana de que más del 30 por ciento del territorio nacional está bajo control del crimen orgabizado, son los que aceptan que a Genaro García Luna se le haya juzgado en Estados Unidos , con señalamientos hechos por testigos protegidos y escogidos a modo. Pero si esa información que proviene del país vecino no fuera suficiente para aceptar que Morena, ha capitulado ante las bandas del crimen organizado, basta con que nos demos una vuelta por los alrededores y el mismo centro de nuestras ciudades para saber que hasta los ambulantes y taqueros pagan resignadamente piso en este gobierno ¿ y qué dicen las autoridades ? No hay denuncias. Qué cinismo. El comerciante tal vez no resienta la extorsión, porque traslada la cuantía al consumidor, pero la población que sufre las alzas de los productos que consume, si siente la sangría.

Los señalamientos que hacen los morenistas de que los gobiernos pasados hacían pactos con el crimen, están basadas en soplonenes que hoy a ellos mismos los involucran, pero nunca una prueba contundente de que el crimen fuera gobierno, como esa de tener para ellos abrazos, excluir a los empresarios como pueblo pero reservar ese honor para los criminales confesos o pedir que no llamen al Chapo, por su apodo sino Señor Guzmán Loera.

Cuando se renuncia a darle seguridad a la ciudadanía, se renuncia al Estado. Cuando se cede la recaudación tributaria, se renuncia al Estado. Cuando se renuncia al control territorial, se renuncia al Estado. No hablo de un tipo de Estado, hablo del Estado. Es el Estado el que entregó Andrés Manuel López Obrador y Cuitlahuac y su banda. Es el Estado que de volver a tener mayoría Morena, no quedará nada.

Como bien dice Gramsci. El Estado es fuerza más consenso. La secta morenista hoy tiene en sus manos todo el aparato represivo para perseguir y liquidar físicamente a sus contrarios. Hizo del Ejército Mexicano, el ejército de Morena. No sólo lo puso a impedir que llegara la ayuda a los afectados acapulqueños por el huracán Otis sino que lo pone a administrar puertos, aeropuertos, aduanas, ferrocarriles, líneas aéreas…

Una Guardia Nacional que es una guardia que sus altos mandos aparecen uniformados en los mitines de Morena, intimidando, como las secciones de asalto, como la reserva pretoriana lista para entrar en acción cuando los resultados electorales no le favorezcan a los morenistas. Han sitiado al Poder Judicial para sustituir la justica por la venganza personal. Con su mayoría en el Congreso convierten en ley sus caprichos. Han anulado la autonomia de la Fiscalia, para hacer de ella una simplle agencia de persecución de los opositores de Morena. En el 21 vimos como toda la costa del Pacífico fue limpiada de representantes y estructuras electorales opositoras por las bandas del narcotráfico para llenar las urnas con votos favorables a Morena. Usan las Asambleas de Barrios, Los Pancho Villa, los vagoneros, los ambulantes, los vándalos. Usan las burocracia que controlan.

No menos lacerante es el uso de los aparatos ideológicos estatales y paraestatales. Las Mañaneras han sido el tribunal donde todos los días se exalta al partidario y se condena y difama a los adversarios. De las cadenas televisivas, radiofónicas y periodísticas se ha expulsado a los comunicadores que no han aceptado sumarse al coro de aduladores de Amlo y Morena.

En Veracruz , los morenistas han sufrido para cooptar a los representantes de los medios de comunicación, porque la mayoría se ha mantenido fuera de su alcance hasta ahora, teniendo que echar mano de paleros de pacotilla ( porque hasta esta escoria tiene matices), para tratar de legitimar sus atrocidades.

La máscara de izquierdista con la que conquistó buena parte del electorado Morena, ya se le cayó. Con Bartlet, Napo, Haces, Elba Esther… y en Veracruz con Pepín Ruiz, con Salvador Manzur, Vicente Benitez, Elizabeth Morales, con Deantes, Arteaga, Ivan y esos que al ver agotadas sus posibilidades en el PRI, cobardemente se van al PVEM, y digo cobardemente, porque ni siquiera tienen el valor de incorporarse directamente a Morena sino que se van a una sucursal.

Esta maquinaria represiva, física, judicial e ideológica de Morena, no sera fácil de vencer en el 24, pero si logramos hacer ver al electorado que por unos apoyos que no salen del bolsillo de Amlo sino de nuestros impuestos, no podemos seguir votando por quien condena a nuestros familiares a morir por inseguridad, a que nuestras escuelas se caigan por falta de mantenimiento, que nuestros hijos se queden sin estudiar porque no se construyen más normales, tecnológicos y universidades, que los niños con cancer mueran por falta de medicamentos, que nuestros seres queridos mueran porque ya no se construyen clínicas ni hospitales… podemos terminar con el engaño que representa Morena, que con la treta de que allá va el ladrón, están acabando con todo estos sinvergüenzas.
Tan mal anda Morena en Veracruz, que tuvieron que sacar como candidata para tratar de continuar el desastre de Cuitlahuac, a una zacatecana, sabiendo que los veracruzanos preferimos lo nuestro.

La inminente postulación de Pepe Yunes, al gobierno de Veracruz, ha despertado mucho entusiasmo y optimismo, no únicamente en los partidos del Frente sino también en las organizaciones ciudadanas, porque se trata de una persona de probada honestidad y capacidad, donde hay lugar para todos, donde no hay partidarios de primera ni de segunda, partidarios viejos y nuevos, donde puede haber amigos de muchos años y amigos recientes, pero lo que cuenta es lo que cada uno esté dispuesto y decidido a aportar al triunfo de la mejor causa por hacer de nuestra tierra un suelo seguro y justo. Nada esta dado. La política es una relación que se construye, por eso el amiguismo y el nepotismo la desnaturalizan. Con Pepe, de cada uno depende construir esa relación, relación que exije lealtad a la causa republicana y democrática, congruencia y mucho trabajo. Pepe es el mejor cuadro que tiene la clase politica veracruzana para ponerle fin al mal gobierno morenista. Con Pepe vamos a inaugurar una nueva forma de hacer politica que ni pacte ni se rinda ante el crimen.

El reconocimiento hecho a sus competidores, muestra contundentemente que que los que antes no eran pepistas son bienvenidos y su lugar no depende ni de escalafón ni de antigüedad, ni de afecto ni de sangre, depende de su trabajo para sacar a Morena del gobierna y luchar por retornar a los equilibrios republicanos y el desarrollo de las reglas y principios de la democracia .