¿Votarías por Rocío? ¡Zacatecas!

Opinión  Inocencio Yáñez Vicencio

Hoy leí que Rocío Nahle pide que le demos vuelta a la página de su origen. El problema es que pretende, para su conveniencia, que dejemos de hablar de su oriundez, pero con todo el respeto que me merece su condición de mujer, quiero informarle que las elecciones, aquí y donde quiera, son un escrutinio y una evaluación. En las pasadas elecciones donde salió electo Cuitláhuac, ni a nivel estatal ni a nivel federal, Morena era gobierno, por lo que a los únicos que se podían pedir cuentas y juzgar era a lo que eran gobierno, pero da la casualidad que para este proceso de renovación de poderes tanto locales como nacionales los morenos les toca cargar con la lápida de la gobernanza.

Que Morena no sea un partido sino un Movimiento tiene ventajas, pero también desventajas y ahora habrán de asumirlas. Un partido tiene un nivel mucho mayor de institucionalidad que un movimiento. Tiene órganos de gobierno. Normalmente sus decisiones son colegiadas. Tiene reglas, tiene disciplina. Las postulaciones se hacen conforme a méritos impersonales. Las promociones no se agradecen a un personaje. La exclusión la hace un órgano, no una persona. Las ideas rectoras o principios las fija el máximo órgano de gobierno. En cambio, en un movimiento hay un caudillo. Todo gira en torno a la voluntad particular del caudillo. Las ideas, las promociones, las exclusiones, las pautas, los cargos… todo se debe al señor y el vasallaje sólo jura cumplir y obedecer.

La falta de institucionalidad de Morena le llevó a situarse fuera de la política y hacer política atacando la política, pero al trepar al poder política, han quedado al descubierto que son políticos y que forman parte de la clase política y que no vienen de Marte o de otro planeta y que están igual o más contaminados que los otros. Ya no podrán y, eso deben registrarlo, atacan a la clase política desde fuera, ubicándose como no políticos, después de haber ejercido hasta con mayorías calificadas las sedes del poder.

Ahora son ustedes, Morenos, los que les toca dar cuentas. Han podido, gracias a sus mayorías, impedir que el Poder Legislativo ejerza sus funciones de control y vigilancia, que el Poder Judicial corrija los excesos tanto del Poder Ejecutivo como del Poder Legislativo, que la Fiscalía persiga delitos de funcionarios, que la Comisión de Derechos Humanos haga su trabajo, que los órganos autónomos cumplan sus funciones con libertad, pero no podrán evitar que los ciudadanos conscientes escudriñen y evalúen la administración pública. Que a la hora de votar tengan en cuenta que el Instituto para devolverle al pueblo lo robado, como lo hizo público su director Jaime Cárdenas Gracia al renunciar, por aquellos 5 mil millones de pesos del cheque que recuperaron por la cancelación de un contrato al INFONAVIT y que no obstante que estaba en poder del presidente, querían que lo registrara como recibido, los faltantes de más de 15 mil millones de pesos de SEGALMEX que hoy se ventila involucra al partido de Dante, o la estafa .de 2400 millones de pesos mensuales que según Sergio Negrete, hacen en el Programa de Adultos Mayores … con lo que se demuestra que roban más que sus predecesores, por eso no pocos, cuando los morenos piden que se vote porque no regrese el PRI, la ciudadanía dice en broma o en serio, que regresen, al fin robaban menos que la banda de AMLO.

La designación de Rocío Nahle, como candidata al gobierno de Veracruz por parte de Morena, es un acto de arrogancia y de soberbia y no sólo eso, es sobre todas las cosas una acción que muestra que los dueños de Morena, tratan a los veracruzanos con desprecio y  como si fueran menores de edad, incapaces de que en estas tierras una mujer pueda parir un ser digo de gobernar y no concedernos el derecho a gobernaros a si mismos, que fueron por una zacatecana. Los veracruzanos hemos llegado a la mayoría de edad y por eso exigimos que se nos trate como adultos y que nunca más se repitan filibusterismos del pasado, por eso el rechazo a que nos gobierne una zacatecana es rotundo.

Los morenistas saben que ni las fuerzas militarizadas, ni la Guardia Nacional, ni sus lazos con los malosos, ni sus vándalos, ni sus aparatos represivos, ni su burocracia, ni su compra de voluntades, ni su burocracia, ni el despilfarro que hacen de las arcas gubernamentales… podrán convencer a la ciudadanía veracruzana de que vote por una zacatecana  y tan lo saben que presionan a Pepe, para que se despegue y pase sobre las reglas del Frente, pero no podrán, porque mientras los partidos que acompañan a Morena son sus satélites y comparsas, en el Frente, por ejemplo, no pueden decir que el PAN o el PRD, sean satélites del PRI. Mienten sus comunicadores a sueldo al decir que Pepe, fue impuesto por Alito. Ignorancia o mala fe, pero es una patraña. Ni Héctor ni Pepe, jugaron con el respaldo de Alito. Hacer uso de esos chacales de la pluma para difamar a Pepe, muestra que ya no duermen bien, pensando que pronto se les acabará la ubre morenista.

Ver que cada día hacen uso de Javier Duarte, para nutrirse de sangre nueva y golpear a Pepe, evidencia que ahora quieren reciclar hasta la basura. Para nadie es un secreto que Duarte y su gente trabajan para Morena. Sus principales colaboradores están en Morena o en algún partido satélite de los morenos. A través de su exasesor José Murat, obtiene información para torpedear al PRI.

Hoy habla de que creía que Pepe, tenía un poco de gratitud. Bien dicen que no hay sinvergüenza que no sea cínico.  Es Duarte quien no sabe de gratitud. Yo conozco su historia. Me tocó hacerle todos los discursos a Fidel en el MNJR y en la secretaria de organización del CEN del PRI.  Cuando Javier ni pensaba aparecerse. El trabajo de Javier con Fidel fue pocos años de venirse a gobernar Veracruz. Llegó a gobernador porque Fidel, quería quien le cubriera las espaldas. Casi al primer dia de empezar su periodo, Javier, rompe, en la casa de quien lo puso, por un nombramiento que hizo y que no le gusto a la familia que lo había adoptado.

El problema de Javier es que desde que lo destaparon, se creyó el inventor de la política. Se obsesionó en impedir que Pepe, fuera gobernador. Teniendo otras opciones para la maldita homologación, se fue por la de dos años. Descompuso todo. Por esos días ya sólo recepcionaba lo que era agradable a sus oídos. Hoy todos esos jóvenes que pasaron de lo verde a lo podrido sin conocer lo maduro están en Morena. Esa es la banda de Javier. El piensa que dañando al PRI le van a reducir años. Ya le dictaron una condena muy por debajo de sus ilícitos, más no lo ayudarán porque ya no le sirve a nadie. Recuerdo que en sus últimos días de gobernador no había marcha aquí y en la ciudad de México que no utilizarán su imagen como símbolo de atrocidades. Por bien de su familia, una vez más le digo: Javier, guarda silencio y no hables de valores que tú sólo sabes pisotear.

Morena y su candidata al gobierno de Veracruz, tendrán que rendir cuentas de su filibusterismo y sus atracos y engañifas. Esta vez no la salvará ni sus alianzas con la peor escoria.