La “hipoxia” de Nahle


Sin tacto  Sergio González Levet

Con la característica pésima sintaxis no sé si de ella o de los incapaces asesores de comunicación que padece, la ingeniera Rocío Nahle García se aventó una declaración que es digna de entrar en los anales de la abyección.

Se ve que sus consejeros quisieron que le entrara al pleito con Xóchitl Gálvez y lo único que consiguieron fue que lanzara al aire una serie de falsas invectivas en contra de la segura candidata a la Presidencia de la República por parte del Frente Amplio por México.

Con toda la pena ajena, reproduzco el primer párrafo de un boletín que envía una cuenta sin origen cierto que se identifica como “Prensa Veracruz” y cuya reveladora dirección es “comunicaciongubernamental@hush.com”. Dice el pésimo boletín que la siguiente es una afirmación de la ingeniera Nahle, la misma que insiste en declarar lo que sea para tratar de hacer olvidar su origen alienado (define la Inteligencia Artificial que “alienado es un término que se refiere a sentirse o estar apartado, distante o ajeno a algo”, para que no vaya alguien a querer interpretar otra cosa).

“La oposición pretende denostar a la 4T para que les inyectemos oxígeno político, están desgastados como su precandidata presidencial Xóchitl Gálvez, quien tiene claros signos de hipoxia cerebral”.

Entre el desastroso manejo de los números gramaticales, un lector avisado tal vez podría entender que el singular “oposición” son muchos y por eso habla de ellos en plural. Y luego afirma sin comprobar -como es la marca de la casa, desde el Presidente para abajo-, que ¡la oposición “están desgastados”!, al igual que su “precandidata presidencial Xóchitl Gálvez”.

Y le atribuye graciosamente a doña Xóchitl una “hipoxia cerebral”.

En realidad, lo que Rocío o sus consejeros quisieron decir elegantemente es que, en todo caso, Xóchitl sufriría de “una saturación de oxígeno menor de 90,7 %” que se llama “hipoxemia” (“no debe confundirse con la hipoxia, que es una disminución de la difusión de oxígeno en los tejidos y en las células”, advierte la ciencia).

Pero bueno, ya sabemos que los morenos no son precisamente los mejores usuarios del idioma español, hablado o escrito, y por eso cada que abren la boca o la pluma evidencian su falta de preparación (recuérdese el 90/10 de AMLO exigido para sus colaboradores).

Así que quienes enseñan una verdadera “hipoxemia” son los aprendices de escritores que le hacen decir verdaderas sandeces a su precandidata oficial, que al parecer no es tan tonta.

sglevet@gmail.com