Enero 2024 ¿un mal presagio?

CAMALEÓN  Alfredo Bielma Villanueva

Ya solo faltan cuatro meses para conocer el pensamiento y el sentimiento de la opinión ciudadana trasladado a las urnas el dos de junio, entonces vamos a comprobar hasta qué grado la ciudadanía mexicana ha evaluado a conciencia los resultados del actual gobierno. Será digno para un estudio de caso conocer hasta donde pueden influir en el ánimo del electorado la violencia que se ha adueñado de vasto territorio nacional imponiéndose con sangrientas masacres casi cotidianas con miles de muertos acumulados sin que haya efectiva respuesta del gobierno, si la opinión pública tiene conciencia plena de la pésima conducción del sector salud en el combate a la pandemia de Covid-19 con resultado catastrófico de más de 700 mil víctimas, amplios sectores de la población han sufrido el inclemente desabasto de medicinas, y qué decir de los diversos grupos de ciudadanos exigiendo atención a sus respectivas demandas categorizados como títeres de intereses oposicionistas, etc. Por supuesto, no es poco numeroso el sector de quienes atribuyen grandes bondades al funcionamiento del Tren Maya, de la refinería de Dos Bocas y del AIFA, también de adultos mayores beneficiarios de los programas sociales, los becarios, los de la nómina de Servidores de la Nación y de Sembrando Vida. En esa mescolanza de intereses, de filias y de fobias se encuentra la incógnita del resultado electoral de junio próximo. Por supuesto, sin dejar a un lado el fuerte influjo de los sectores del poder fáctico: empresarios, medios de comunicación, Iglesia, los EEUU, cuya influencia ya se empieza a notar y ejercerán mayor presión con el paso de los días.