Las reformas

Articulo Manuel Huerta Ladrón de Guevara

La semana pasada el Presidente presentó al Congreso veinte propuestas de reforma a la Constitución. Son las últimas antes de su inminente término de gestión dentro de unos meses. El contenido de éstas fueron, durante toda la semana, causa de análisis e interpretaciones posicionándolas en el debate público intensamente.

No pudo ser más simbólica la presentación de las iniciativas; por un lado se anunciaron el 5 de febrero, Día de la Constitución, y por otro, fueron emitidas desde el mismo recinto donde en 1857 se anunciara la primera Constitución del país.

Y, como dijo el Presidente, son iniciativas que devuelven a nuestra carta magna su espíritu original y honra a aquel pacto social de 1917 hecho tras la Revolución que buscaba una convivencia justa y armónica y que fue trastocado con cambios antipopulares durante el periodo neoliberal que beneficiaron a una élite y perjudicaron a miles de mexicanos.

La semana anterior al anuncio, el Presidente había adelantado alguna de las propuestas; sin embargo, el paquete entero fue toda una gran sorpresa no tanto por su contenido, pues son parte del eje rector de la política que siempre ha defendido AMLO, sino por el momento en que el anuncio se hace, es decir, cuando estamos a unos meses de la elección presidencial.

Esta gran jugada de ajedrez del Presidente, inusual pues ninguno de los expresidentes a diez meses de dejar la presidencia buscaron jamás reformar la Carta Magna, demuestra por una parte la gran capacidad de estratega político que tiene AMLO, y por otra deja en la cancha de los diputados de la oposición la gran decisión de apoyarlas o rechazarlas. Si es que deciden no aprobarlas, tendrán que enfrentar al juicio popular en las urnas por su decisión en la próxima elección.

Las reformas propuestas, como bien lo dicen la mayoría de los analistas, serán un legado político y una ruta de trabajo transexenal para el nuevo gobierno, la cual estamos seguros será una bandera que la nueva presidencia retomará con gusto, pues las reformas están hechas para beneficiar a los más necesitados de este país; así continuaría el postulado de AMLO aunque él ya no esté: “Por el bien de todos, primero los pobres.”

Estamos hablando de reformas muy populares que la mayoría de la gente apoya según las encuestas y que en general son: reconocer a los pueblos indígenas como sujetos de derechos, otorgar pensión desde los 65 años a los adultos mayores y a todas las personas con discapacidad, otorgar becas a todos los estudiantes pobres de todos los niveles, dar atención médica gratuita y de calidad, garantizar vivienda a todos los trabajadores, prohibir el fracking, jubilación de trabajadores con el 100% de su ingreso, garantizar apoyos a jóvenes y campesinos, bajar el número de diputados plurinominales, elegir por voto popular a los magistrados de la SCJN, privilegiar el acceso al agua para uso doméstico, prohibir maltrato a animales, y continuar con la austeridad del gobierno.

Estas reformas significarían la expansión de derechos y recuperación de la rectoría del Estado, benefician a los más pobres, y sólo quienes no tengan un espíritu de justicia y estén contra los intereses del pueblo no podrían aceptarlas. Incluso miembros de la oposición reconocen que muchas de las reformas podrían ser apoyadas por ellos por considerarlas pertinentes. Ya lo veremos.

Por sí misma, esta impecable lección de estrategia política es un legado más que Andrés Manuel López Obrador nos deja, y si las reformas son aprobadas por éste o un próximo Congreso, será la realización de la trascendencia de uno de los mejores presidentes de este país al que honraremos siempre.

*Facebook*

@ManuelHuertaLG/

*Instagram*

@manuelhuertalg

*X*

@manuelhuertaldg

*TikTok*

@manuelhuertalg

*Threads*

@manuelhuertalg

*YouTube*

@manuelhuertaldg