Las críticas del “primer damo” a los gobiernos de la 4T


Prosa aprisa  Arturo Reyes Isidoro

El escándalo que causó el anuncio de Pepe Peña, esposo de Rocío Nahle, de que será un ministro sin cartera si gana la gubernatura su mujer, hizo en que no se reparara en lo que dijo, una severa crítica a los gobiernos de Cuitláhuac García Jiménez y el mismísimo Andrés Manuel López Obrador.

Criticó que en Veracruz haya zonas ganaderas A y B, o sea, ganaderos de primera y de segunda.

Dijo que “no puede ser” que en el estado se tenga un promedio de producción de 2.18 toneladas de maíz por hectárea, “¡no puede ser eso!”.

Expresó que “no puede ser que el precio de la leche la vendan a 8 pesos”, por lo que ya anda “viendo” con su mujer si se hacen convenios de las asociaciones ganaderas locales con los ayuntamientos para que les compren el litro a 12 o 13 pesos.

Señaló que en Las Choapas y en Minatitlán los campesinos nunca han visto una sembradora, por lo que les ofreció que el matrimonio va a traer “la mejor tecnología que hay en el mundo”, y que si no la hay en México “la vamos a ir a buscar”.

Nada más le faltó preguntar dónde están, dónde han estado los gobiernos de Cuitláhuac y de Andrés Manuel que, a punto de concluir sus sexenios, no pudieron resolver los problemas que señaló.

Comentó a los ganaderos de Sayula: “… quiero que sepan que yo nací en el campo, yo iba a caballo en primero y segundo año de primaria, iba yo a caballo a la escuela. Mis papás, mi abuelo, fueron ganaderos, yo tengo un rancho, un rancho en Tabasco. Entonces a mí sí me apasiona el campo”.

Pero se notó que, como se dice en Veracruz (ella zacatecana, él tabasqueño), es campesino nylon, porque homologar las zonas ganaderas no responde a una decisión política sino a certificaciones incluso del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, ya que se tienen que reunir requisitos en materia sanitaria por la exportación de carne o ganado, entre otras cosas.

Luego, cómo se ve que no tiene ni la menor idea del serio problema en que se metería a los gobiernos municipales pedirles u obligarlos a que compren leche a 12 o 13 pesos el litro, pues sus presupuestos son limitados y no hay partidas especiales para un rubro como ese.

Y no, no sabe lo que dice cuando habla de traer sembradoras, “la mejor tecnología que hay en el mundo”, pues los campesinos no tienen para pagarla y el gobierno del estado tampoco. Cree que el problema no se ha resuelto por ignorancia o porque no se ha querido y que solo se estaba esperando que el matrimonio llegara para, ¡pum!, como con una varita mágica acabar con esa situación.

Fue menos pretencioso y más realista el gobernador Agustín Acosta Lagunes quien, más en línea con las corrientes marxistas-leninistas-maoistas, o las que se quiera, esas que añoran muchos morenistas auténticos, desde su campaña proclamó hacer de Veracruz “granero y yunque de la nación” evocando aquella hoz y aquel martillo símbolo de la unión obrera-campesina que representaba al comunismo.

(Casi nadie recuerda que siendo gobernador don Agustín amaneció un día, machete en mano, en plena zafra, cortando caña en los cañaverales de Carlos A. Carrillo-Cosamaloapan, muy al estilo de Fidel Castro –solo lo acompañaron el periodista Froylán Flores Cancela y el fotógrafo Saúl Sánchez, que en paz descansen ambos–, nada que ver con Cuitláhuac García Jiménez, quien algunas veces solo salió con un machetillo a desbrozar yerba cerca de la SEV.)

Así, pues, si Rocío gana la gubernatura y su esposo llega trasmano a la Sedarpa, ¡la que le espera al campo veracruzano!

¿Por qué Cuauhtémoc sí y Cuitláhuac no?

Como dijera el gringo: mi no entender.

La madrugada del pasado 22 de febrero, cuando empezó a circular la lista de candidatos y candidatas de Morena a diputados federales plurinominales, una de las sorpresas es que apareció el nombre de Cuauhtémoc Blanco, gobernador de Morelos. Tiene hasta el jueves para decir si se va a San Lázaro.

¿Y por qué el gobernador de Veracruz no? Cuitláhuac y Cuauhtémoc están por concluir sus mandatos, el próximo 30 de noviembre (Cuit ha dicho que él termina el 30 de septiembre), y el exfutbolista profesional ha resultado el peor gobernador de Morena en todas las encuestas, no muy lejos del veracruzano (Cuauhtémoc, como Cuitláhuac, recibió también una rechifla ante el presidente, en un acto frente al Palacio de Cortés).

Pero su partido decidió premiar al morelense, quien aseguró curul pues quedó en segundo lugar en la lista de candidatos plurinominales de su circunscripción. De Veracruz, ni Cuitláhuac, ni Dorheny, ni nadie de su gobierno fue tomado en cuenta.

O una de dos: o consideran al de Veracruz peor que al de Morelos o es que decidieron dejarlo afuera para no quitarle a Claudia Sheinbaum a un futuro secretario de Estado (según ha dicho el veracruzano). O una de tres: o es que restaría en lugar de sumar.

Le queda chico el “Reyes Heroles” y se va al Ghal

Despertó tanta expectativa el anuncio del exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares de que daría el miércoles una conferencia en el auditorio “Jesús Reyes Heroles” del edificio estatal del PRI, en Xalapa, que la Fundación Colosio decidió llevarla a un espacio más grande: el salón Ghal.

Será a las cinco de la tarde. El tema, muy de actualidad: “Gobierno de coalición en Veracruz”.

Casi podría decirse que será ya un acto de calentamiento para, en su caso, arrancar dos días después su campaña en busca de un escaño en el Senado, como suplente de su hijo Miguel Ángel.

Por cierto, según lo que se le ha dicho al columnista, Yunes Linares empujó fuerte en la cúpula nacional del PRD para que finalmente la candidata al Senado por la segunda fórmula sea la exrectora de la UV, Sara Ladrón de Guevara, en lugar de Mariana Dunyaska García Rojas, a quien patrocinaba con muchos recursos el expanista Juan Bueno Torio.

En una fotografía que publicó en su cuenta de X (antes Twitter), Miguel Ángel se mostró ayer en su faceta de corredor. Se tomó una foto en el malecón del puerto jarocho teniendo como fondo un buque de carga.

Jorge Ramos y “El arte de la entrevista”

Me quedo con algunas cosas que apuntó Jorge Ramos en su columna del sábado en Reforma, “El arte de la entrevista”:

“Creo que nuestro trabajo como periodistas es cuestionar y confrontar a los que tienen el poder. Para eso sirve el periodismo. Ese es nuestro papel en la sociedad, además de informar con veracidad”.

“Lo fundamental para el periodista es ser contrapoder. No importa la ideología. Por eso, cuando surge la rara oportunidad de entrevistar a alguien muy poderoso o famoso, no hay que desaprovecharlo”.

“Para retar y cuestionar a la autoridad y a los autoritarios, primero, hay que desobedecerlos. No aceptar sus reglas, su orden ni dar como un hecho todo lo que dicen. Esa es la única manera en que una entrevista con alguien poderoso puede dejar una marca y promover el cambio. Todo lo demás es bla bla bla”.

Bandidos

¡Pa′sumá! Hasta donde ha llegado la mala fama de Veracruz que Netflix vino al territorio estatal a grabar la segunda parte de la serie “Bandidos”. Que dizque por bajo costo pues supo que en el gobierno estatal y en algunos municipales podría encontrar ¡actores naturales, bandidos de verdad!, sin necesidad de traer a profesionales de la actuación.