Pobreza: el regreso de los otros datos

En 2023, el CONEVAL, con información del INEGI, informó que la pobreza había disminuido notablemente entre 2018 y 2022. Hoy, con más información, es posible reafirmar que por la propia naturaleza estadística de las ENIGH se presentaron datos atípicos que mejoraron el panorama del ingreso y la pobreza, sin que necesariamente correspondan a ingresos de los hogares más elevados.
Por: Rodolfo De la Torre
Para: Sinembargo

Una nueva esperanza surgió en 2023, la de observar una significativa y robusta reducción de la pobreza. El CONEVAL, con información del INEGI, informó ese año que la pobreza había disminuido notablemente entre 2018 y 2022, pero hubo cuestionamientos sobre la magnitud del cambio sugiriendo una reducción más bien pequeña. Quienes confiaban en los datos oficiales contraatacaron mostrando que los cálculos más pesimistas contenían errores. Sin embargo, hoy, con más información, es posible reafirmar el regreso de ‘los otros datos’ de pobreza.

Para 2020, la información para calcular la pobreza se fortaleció, pues el CONEVAL dejó de usar estimaciones de ingreso y utilizó directamente los datos reportados en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del INEGI. Las estimaciones provenientes del Modelo Estadístico para la Continuidad (MEC) se usaban para remediar la pérdida de comparabilidad de los ingresos originada por el INEGI en 2016. Sin embargo, entre 2018 y 2020 la pobreza aumentó, de manera que la expectativa de ver una sólida reducción de la pobreza con esta nueva información se pospuso.

Entre 2018 y 2022 la ENIGH reportó un aumento real del ingreso de todos los hogares de 14.2 %, mientras el ingreso nacional disponible de cuentas nacionales apenas crecía 1.5 %. Para ese periodo, el CONEVAL estimó que 6.4 millones de personas dejaron de ser pobres por ingresos. Pese a que en el mismo lapso 30.3 millones de personas perdieron acceso a los servicios de salud, la pobreza multidimensional bajó 5.1 %. Así de importante resultó la dimensión de ingreso para determinar el saldo final, cuestión de suficiente peso para examinar con detenimiento su evolución.

Este interés por analizar los datos de ingreso se incrementó por dos señalamientos. Quien fuera responsable en el INEGI del diseño conceptual, estadístico y ejecución de las ENIGH advirtió que “decir que el cambio abrupto que tuvo la ENIGH en 2022 se debió a tal o cual evidente política pública, sin probarlo, es cuando menos un sin sentido”. Por su parte, CONEVAL destacó sobre el Ingreso Corriente Total de los Hogares que “para 2022 se presentó un desplazamiento de la curva de distribución a la derecha, mostrando un comportamiento atípico con respecto a los años previos”.

Los enigmáticos señalamientos de una evolución poco común del ingreso en las ENIGH fueron sustanciados por el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos observando un atípico registro del ingreso de los hogares de las ENIGH respecto al ingreso disponible de cuentas nacionales . Por otra parte, el Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED) de la UNAM identificó un cambio abrupto de los ingresos laborales de las ENIGH respecto al de las Encuestas Nacionales de Ocupación y Empleo. Además, halló que la pobreza, usando sus estimaciones del MEC, mostraba un cambio minúsculo entre 2018 y 2022 .

Desafortunadamente, el PUED cometió un error en sus cálculos, de manera que quienes encontraban satisfactorias las cifras oficiales de pobreza rechazaron que estas se cuestionaran con base en un procedimiento defectuoso. Sin embargo, este planteamiento, puntilloso con los críticos, pero laxo con las cifras originales, dejaba sin abordar el punto central de las advertencias y dudas sobre la naturaleza de los datos de ingreso que permiten calcular la pobreza ¿Hubo una captación atípica del ingreso de los hogares por parte de la ENIGH 2022 respecto a otras fuentes?

Hoy se puede afirmar que hubo una ‘mejora’ en la capacidad de las ENIGH de captar el ingreso nacional disponible que registran las cuentas nacionales, de acuerdo con los últimos datos del INEGI. Mientras en 2018, el ingreso de los hogares de las ENIGH representaba el 35 % del ingreso nacional disponible, para 2022 este porcentaje fue de 40 %. Esto significa que por ese solo cambio el ingreso de todos los hogares habría ‘aumentado’ 14.3 %. Evidentemente, este cambio ‘artificial’ tiene consecuencias para la medición de la pobreza.

Si se ajustan los ingresos de las ENIGH para mantener constante su captación del ingreso nacional disponible, la pobreza habría aumentado más de lo reportado durante 2020 y habría disminuido menos de lo anunciado para 2022 (ver gráfica). Esto se calcula manteniendo constante la proporción de captación de las ENIGH del ingreso nacional disponible en su promedio histórico entre 2006 y 2020, que resulta ser de 37 % y coincide con lo ocurrido en 2016.

Gráfica con los datos oficiales y ajustados de la pobreza en el gobierno de López Obrador.

Lo anterior no significa que el INEGI haya manipulado la información o que el CONEVAL se haya equivocado en sus cálculos, sino que por la propia naturaleza estadística de las encuestas se presentaron datos atípicos que mejoraron el panorama del ingreso y la pobreza sin que necesariamente correspondan a ingresos de los hogares más elevados.

Esto es particularmente importante para quienes se dedican a la investigación económica rigurosa y al planteamiento de políticas públicas basadas en la evidencia, pues significa que probablemente la reciente reducción de la pobreza es más moderada de lo que permiten estimar las ENIGH y que las políticas públicas que supuestamente condujeron a esta reducción quizás tienen efectos más bien modestos.

La historia oficial está escrita y no cambiará. Sin embargo, el análisis más profundo de las cifras de pobreza dentro de los ámbitos académicos y de evaluación de las políticas públicas apenas está en sus primeras etapas.

Rodolfo De la Torre (@equidistar) es  Maestro en Economía por la Universidad de Oxford y actualmente es el Director del Programa de Desarrollo Social con Equidad del Centro de Estudios Espinosa Yglesias. Forma parte del grupo de Expertos México, ¿cómo vamos? El autor agradece a Rocío Espinosa los cálculos de la pobreza realizados.