Loret y el melodrama ‘reguetonero’

Política cero Jairo Calixto Albarrán

Aprecio sobremanera el estilo de Loret de Mola para autodenominarse perseguido por la dictadura macuspánica de una manera nada histriónica, tirándole a sobreactuado. Gran logro el de llevar su conflicto con Pío López Obrador, quien lo demandó por daños y prejuicios, pero sobre todo prejuicios, al nivel de telenovela, fue grandioso. Nada más le faltó gritar !Viva la libertad, carajo!

Claro, suena un poquito incongruente el culebrón loretiano cuando su adorada Luz Elena Chávez, autora de unos libelos contra AMLO, amenaza con demandar a quienes hagan memes con la portada de sus libros. De hecho, la pudimos ver en el Twitter ordenándole a su abogado que tomara cartas en el asunto. O sea, ¿ella sí puede y los demás no?

Admirable que el alumno consentido de García Luna Productions, en aras de hacerse la víctima y recuperar la vieja etiqueta, muy desacreditada de todos somos Loret, en un sketch como de La hora pico.

Afortunadamente para el comunicador, su héroe, Javier Milei ya fue invitado por esa notable estadista, Kinky Téllez, para que acuda al Senado a hacer un mitin del Ku Klux Klan, y que de paso le dé unas clasesitas de sobreactuación para que mi Charly no se vea tan obvio cuando se azote aunque haya chayotes. Que el presidente argentino más pinochetista de la historia pase por esta su casa no es un ejercicio cutre de provocación, como dicen los comunistas morenistas, sino una excelente oportunidad para demostrar los grandes logros de la Nueva Derecha neoliberal (¿neoirracional?): el autoritarismo tantito represivo que tanto entusiasma a Sarmiento y a su Yoda, Agustín que se relaje Laje y Donaldo Trump, las devaluaciones sin fin, los despidos masivos y la venta de garage tipo Salinas de Gortari para dejar encuerado al gobierno. Una cosa que asusta a los zurdos, como les dice Milei a los chairos, pero que por supuesto es en realidad solo un pequeño bullyng contra el proletariado.

Como quiera que sea, es curioso que enarbolando Loret aquello de que “la ley es la ley”, y luego de haber defendido el Lawfare de la Tremenda Corte contra la Cuatroté, haga drama por haber sido llevado a instancias legales. Incluso tomando en cuenta que de seguro la ministra Piña lo va a cuajar de amparos.

Se sabe que doña Norma es muy justa, ni ha regañado al juez Mártinez Vitela que dejó libre a un violador de una niña de cuatro años casi casi porque no tenía el lenguaje legal de Juan Collado. Una justicia muy justiciera.
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