Cuitláhuac irá a la cárcel, Pepe

Línea Caliente   Edgar Hernández*

Cuitláhuac García tendrá que rendir cuentas a partir del próximo primero de diciembre cuando llegue al gobierno Pepe Yunes.

Esa será su primera acción.

Exigir de manera legal al saliente explique por qué la deuda pública se disparó 20 mil millones de pesos más sin traducirse en nada; por qué los ilegales subejercicios presupuestales superiores a los 6 mil millones de pesos, y por qué colocó dinero público en paraísos fiscales como las Islas Vírgenes en donde asoma la mano de su primo hermano Eleazar Guerrero.

Cuitláhuac García deberá rendir cuentas por los 980 millones de pesos bajo sospecha en la compra de medicinas caducas; los 700 kilómetros de carreteras estatales presupuestados pero jamás reparados, y el 99% de los contratos de obra pública entregados sin licitación y bajo sospecha de “moche”.

Cuitláhuac para evitar ir a prisión deberá aclarar la compra de patrullas por un inexplicable monto superior a los 300 millones de pesos, el tráfico de plazas en la Secretaría de Seguridad Pública y las fosas clandestinas

encontradas en el cementerio de Palo Verde en donde está inmiscuida la propia Fiscalía.

Cuitláhuac deberá rendir cuentas ante la autoridad judicial por las transas en los Verificentros, las mordidas con moche para los jefes en Tránsito y sus alianzas con siete cárteles del crimen organizado que ya mismo controlan las dos terceras partes de los 212 municipios.

En el recuento de daños del sexenio de Cuitláhuac el candidato ciudadano Pepe Yunes ha destacado el abandono del campo por carecer de programas de ayuda para el desarrollo; la falta de empleo y los cuantiosos desvíos de dinero de la Secretaría de Educación de Veracruz para fines electorales.

Cuitláhuac García tendrá que rendir cuentas por su desorbitado nepotismo que abrió la puerta a centenares de familiares sin la más mínima capacidad a cargos de alta responsabilidad, mismo que fue reflejado en sus colaboradores que plagaron de familia, compadres y amigos la estructura administrativa del gobierno.

Cuitláhuac -experto en trabalenguas- deberá explicar ante la más alta autoridad judicial por qué permitió el saqueo de las arcas públicas en los poderes legislativo y judicial y el chantaje a los municipios en la contratación y compra de bienes y servicios.

Son muchas las fechorías por las cuales de manera obligada deberá ser detenido y presentado ante un juez:

La escalada feminicida; la corrupción policiaca; los presos políticos y la indolencia ante la pandemia, inundaciones y abandono de las comunidades indígenas.

Vaya hasta la transa en la venta de uniformes tiene que ver por presunta complicidad.

A Cuitláhuac no espera un futuro nada grato al emerger presuntas actividades financieras ilícitas de su primo hermano Eleazar Guerrero, quien desde la Secretaría de Finanzas hizo labor de zapa en su favor, engordó el cochinito para el primo y presuntamente lo colocó en dos destinos fiscales en el Caribe, ya se tienen las pruebas.

Cuitláhuac difícilmente podrá seguir cargando el mote que le impuso López Obrador de honesto y de paso “bendito”.

Mas bien, ¡Bendito Dios! que pagará por todas sus fechorías.

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo