Blinken inicia gira para presionar por tregua en Gaza; Hamás afirma que Israel rechazó su propuesta de alto al fuego

El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, llegó este miércoles 20 de marzo a Arabia Saudita, su primera parada en una nueva gira con la que presiona por una tregua en Gaza. Sin embargo, en las últimas horas, el grupo islamista aseguró que el Estado de mayoría judía dio una “respuesta negativa” a la más reciente propuesta de alto al fuego entregada por el movimiento. Mientras el campo diplomático intenta generar una pausa en las hostilidades, las tropas de Israel continúan el asedio contra el enclave palestino. La institución castrense señaló que sus militares mataron a 90 personas que asegura eran “hombres armados” y arrestaron a 160 en su nueva ofensiva contra el hospital Al-Shifa, en el norte de Gaza, que inició hace dos días. Testigos y el Ministerio de Salud local habían denunciado disparos indiscriminados de las tropas contra médicos y pacientes.

Ya van 31.929 personas muertas por los ataques israelíes en más de cinco meses de guerra en Gaza, la gran mayoría son civiles, incluidos miles de niños, según las últimas cifras del Ministerio de Salud del enclave, difundidas este miércoles 20 de marzo.

En las últimas horas también se registraron nuevos ataques del Ejército del país de mayoría judía contra el hospital Al-Aqsa, en Deir Al-Balah, en el centro de Gaza, que mataron a varias personas, mostraron imágenes difundidas por la agencia de noticias Reuters.

La magnitud de víctimas mortales aumenta de forma vertiginosa, a medida que Israel intensifica los ataques que, asegura, tienen el objetivo de “eliminar” al grupo palestino islamista Hamás. Y la situación humanitaria se agrava, incluidos focos de hambruna, mientras el campo diplomático aún no logra la nueva tregua puesta sobre la mesa desde hace varias semanas.

En medio de este panorama, llegó el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, a Arabia Sauita, primera parada de su sexta gira por la región desde que inició el conflicto en curso. Un nuevo intento de Washington por lograr una tregua.

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, llega a Estambul el 5 de enero de 2024, primer paso de una nueva gira por Oriente Próximo centrada en el conflicto de Gaza. El Secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, llegó a Turquía el 5 de enero de 2024, dando inicio a su cuarta gira por Oriente Medio desde que estalló la guerra entre Israel y Hamás hace tres meses.
El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, llega a Estambul el 5 de enero de 2024, primer paso de una nueva gira por Oriente Próximo centrada en el conflicto de Gaza. El Secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, llegó a Turquía el 5 de enero de 2024, dando inicio a su cuarta gira por Oriente Medio desde que estalló la guerra entre Israel y Hamás hace tres meses. © AFP – Evelyn Hockstein

Blinken busca presionar por un acuerdo entre el Ejército israelí y Hamás que garantice una pausa temporal en los ataques, la liberación de rehenes en poder del grupo islamista y esfuerzos para llevar la urgentemente necesitada ayuda humanitaria al bloqueado enclave palestino.

Está previsto que después de reunirse con los líderes de Arabia Saudita, en Jeddah, el máximo representante de la diplomacia estadounidense se dirija a Egipto. En ambos países, Blinken intentará impulsar un pacto de tregua, en el que también median Doha y El Cairo- después del cese el fuego de una semana del pasado noviembre-, anticipó en un comunicado el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller.

Blinken también señaló que proseguiría las conversaciones sobre acuerdos para la gobernanza, la seguridad y el desarrollo de Gaza, una vez concluyan las actuales hostilidades.

«Hemos estado trabajando mucho desde enero, particularmente con nuestros socios árabes, y continuaremos esas conversaciones, además de discutir cuál es la arquitectura adecuada para una paz regional duradera», aseguró Blinken en una conferencia de prensa durante en una parada en Manila, justo antes de emprender su sexta visita a Medio Oriente.

Hamás asegura que Israel rechazó su reciente oferta de alto al fuego

En una rueda de prensa desde Beirut, Osama Hamdan, alto funcionario de Hamás, sostuvo este miércoles que Israel dio una “respuesta negativa” a la última propuesta de tregua del movimiento que controla Gaza, que le fue entregada por los mediadores.

«El martes por la tarde, nuestros hermanos, los mediadores, nos informaron de la posición de la ocupación sobre la propuesta (…) Es una respuesta negativa en general y no responde a las demandas. De hecho, se retracta de las aprobaciones que había otorgado anteriormente a los mediadores«, aseguró Hamdan.

Sin embargo, el miembro del movimiento que controla el enclave palestino no aclaró qué puntos del plan de tregua había respaldado la parte israelí.

Osama Hamdan culpó directamente al primer ministro Benjamín Netanyahu y su gobierno de no negociar la liberación de rehenes a cambio de palestinos presos y detener los ataques en la Franja de Gaza.

Con estas declaraciones, se prevé mayores obstáculos o, incluso, un nuevo fracaso en las conversaciones sobre un cese de hostilidades reanudadas esta semana en Qatar, que incluye al jefe del Mossad, David Barnea, después de que Israel no participara de una ronda anterior en Egipto.

Las dificultades para las nuevas conversaciones sobre una tregua en Gaza

Los retos son enormes, especialmente luego de que el martes 19 de marzo el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, informara que en una conversación telefónica con el presidente Joe Biden dejó claro que mantiene su plan de lanzar una incursión terrestre en Rafah. Según el premier, una ofensiva en toda regla allí-donde sus tropas actualmente atacan por aire- es necesaria, debido a que en esa localidad se encuentran los últimos bastiones de Hamás.

Sin embargo, se trata de la ciudad en el extremo sur de Gaza donde se refugian alrededor de 1,7 millones de palestinos internamente desplazados por el conflicto, entre una población de 2,3 millones de personas, lo que eleva las preocupaciones de la comunidad internacional, que subraya que esa operación causaría una enorme cantidad de víctimas mortales, en su gran mayoría civiles, incluidos niños, como ha ocurrido en el resto del territorio gazatí.

Archivo-Los palestinos cargan el cuerpo de una persona muerta en un bombardeo israelí, después de ser recuperado debajo de los escombros de una casa en Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, el 1 de marzo de 2024.
Archivo-Los palestinos cargan el cuerpo de una persona muerta en un bombardeo israelí, después de ser recuperado debajo de los escombros de una casa en Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, el 1 de marzo de 2024. © AFP/Said Khatib

Aunque Netanyahu no da muestras de ceder para frenar su ofensiva, una delegación de su país participará en las conversaciones sobre un alto al fuego que se reanudaron esta semana en Qatar. Además, el Gobierno israelí aceptó enviar un equipo a Washington para discutir con funcionarios del Gobierno de  Biden sobre su posible operación en Rafah. Ese encuentro está previsto para principios de la próxima semana, indicó la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre.

El pasado 18 de marzo, un funcionario del Gobierno de Netanyahu, citado por Reuters, aseguró que los negociadores de su país ofrecerán una tregua de seis semanas, a cambio de la liberación de 40 secuestrados. Israel cree que aún hay alrededor de 100 secuestrados en manos de Hamás.

El pasado febrero, el movimiento que controla Gaza entregó una propuesta en la que pidió un alto al fuego dividido en tres etapas, cada una de 45 días, para un total de 135 días, el canje de rehenes por la liberación de 1.500 palestinos presos en Israel, el retiro total de las tropas israelíes de Gaza, un camino para el fin de la actual guerra y la reconstrucción del enclave.

Pero su oferta fue tajantemente rechazada por Netanyahu, que la tildó de “poco realista”.

Se esperan semanas de duras negociaciones para un eventual acuerdo entre las partes y una pausa de las embestidas que ayude a aliviar la crisis humanitaria que azota a los gazatíes, tras meses en los que el ingreso de agua, alimentos y medicinas ha sido escaso y ha estado lleno de obstáculos.

La escalada del conflicto de más de siete décadas estalló el pasado 7 de octubre, cuando Hamás irrumpió en el sur de Israel, donde mató alrededor de 1.200 personas, incluidos extranjeros, y secuestró cerca de 240 individuos.

Ejército israelí afirma que mató a 90 “hombres armados” en el hospital Al-Shifa

Este miércoles, la institución castrense afirmó que sus militares mataron a unos 90 “hombres armados” y arrestó a 160, durante la nueva redada contra el hospital Al-Shifa, en el norte de Gaza, que inició el pasado 18 de marzo.

«Durante el último día, las tropas eliminaron a terroristas y ubicaron armas en el área del hospital, evitando al mismo tiempo daños a civiles, pacientes, equipos médicos y equipos médicos», indicó el Ejército en un comunicado.

La información se da a conocer dos días después de que Ejército de Israel volviera a incursionar en el centro médico, en lo que describió como “una operación de alta precisión” contra presuntos militantes de Hamás que se ocultaban en el lugar.

En medio de la operación armada se produjo un incendio en la entrada de la instalación médica, lo que generó casos de asfixia entre mujeres y niños que se refugian en el complejo hospitalario, indicó el Ministerio de Salud del enclave.

Ese día, el Ministerio de Salud gazatí indicó que se registraban “víctimas, incluidos muertos y heridos”. Además, civiles en el lugar señalaron que los militares israelíes, respaldados por tanques y artillería, rodearon el complejo hospitalario mientras francotiradores apuntaban a las personas en el interior del centro médico y que, posteriormente, las tropas ingresaron a Al-Shifa, allanaron varios edificios y detuvieron a decenas de personas.

Aunque el hospital sufrió graves daños en otra incursión del Ejército, el pasado noviembre, desde entonces ha operado de manera parcial y además sirve como centro de refugio para miles de gazatíes que quedan en el norte del enclave. Según el Ministerio de Salud, alrededor de 30.000 personas se alojaban allí para el momento de la reciente incursión, incluidos pacientes, personal médico y familias que han huido de sus hogares en busca de seguridad.

Con Reuters y AP