Los debates ¿Sirven para algo?


Opinión  Mario Javier Sánchez de la Torre

¿Qué es un debate? Según el Diccionario del Español Moderno de Martín Alonso (Ed. Aguilar, 1982): Controversia, discusión, disputa. Acciones que en los ejercicios electorales a los que se les ha dado ese nombre, se presentan entre los contendientes de manera, por decirlo así, “muy civilizada”, en la mayoría de las ocasiones. Lo que seguramente se debe a los formatos que tienen que seguir los participantes durante su desarrollo.

El pasado domingo 17 de marzo se llevó a cabo en la capital del país el primer debate entre los aspirantes a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México (CDMX). Participaron: Clara Brugada por parte de la coalición de los partidos Morena, Verde Ecologista de México y del Trabajo; Santiago Taboada por la coalición de los partidos Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática y Salomón Chertorivski por parte de Movimiento Ciudadano.

Después de cada uno de estos ejercicios la pregunta que en automático aparece entre los interesados, más no lamentablemente entre los electores o sea la población –en este caso de la CDMX– es: ¿Quién ganó el debate? Triunfo sí puede calificarse así, en base ¿A qué? A Que participante puso más en ridículo a los otros dos. Cual debido a su facilidad de palabra se expresó mejor. Quién dijo las mentiras más convincentes. A quién se le ocurrieron las promesas más bonitas aunque sean inalcanzables o de los tres participantes cual se vio mejor ante las cámaras debido a su físico, personalidad o la vestimenta que exhibió y una infinidad más de situaciones que se pueden enumerar.

La realidad es, dentro de todos los cuestionamientos citados hay algo que posiblemente se pude considerar como rescatable, aunque no se puede saber hasta qué grado: el interés de obtener el cargo para gobernar a los capitalinos. Y no se puede saber hasta qué grado, porque en el fondo de cada uno de estos participantes no conocemos cual es la verdadera intención de obtener ese poder, el poder de gobernar la capital de la República Mexicana. Como ejemplo podemos citar el grave problema que está viviendo actualmente este país, la Nación Mexicana.

Así tenemos que como parte del proceso electoral que se está viviendo en México, el más importante de los últimos 80 años, los llamados debates, apenas están comenzando. Lo que presenta la oportunidad a todos los mexicanos de verlos, para tratar de tener una idea lo más cercana a la realidad, de quien nos quiere representar en el Congreso de la Unión, en el Congreso Local, en el Gobierno del Estado o en el Gobierno Municipal.

Posiblemente en los debates no se puedan conocer las verdaderas intenciones que tienen los aspirantes a obtener el poder de representarnos o gobernarnos, pero lo que sí, se puede conocer en parte, son sus capacidades debido a su preparación y experiencia en las actividades que hallan desempeñado. Usted qué OPINA, estimado lector. Hasta el lunes.

 

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