ES LA HISTORIA DE UN AMOR… LLAMADO BRENDA


ColumnaSinNombre Pablo Jair Ortega

Que Pepe tenga una doble vida desde hace años, no hay ningún problema: los hombres se lo van a aplaudir porque demuestra ser bien macho con dos mujeres.

Hasta se lo celebran.

Lo que sí es que Pepe sigue demostrando tener una lealtad al verdadero amor de su vida: Brenda.

Si bien nunca le dieron permiso de casarse con ella, por lo menos le dieron chance de seguirla viendo con una vida alterna…

«Total, nadie se va a enterar; nadie lo va a saber».

Weeee, ¿neta? ¿crees que en Xalapa nadie se entera de esos chismes? Tal vez en Perote, pero, ¿neta, wee, en Xalapa?

Dicen que todo inició allá por los tiempos de Dante cuando fue gobernador y ella era edecán del Gobierno del Estado.

Dicen que estaba rechula la chamaca, morenita de buen ver, y desde entonces se hicieron novios a escondidas; que no lo supiera la familia, sobre todo el patriarca, porque iba a reprobar la relación y a Pepe lo iban a dejar sin herencia.

El problema es que era «plebeya», de los «proles»… ¿Cómo se iba a juntar con alguien que no tenía abolengo?…

Cuando la familia descubrió la relación y que Brenda vivía en la colonia Fovissste, pusieron doble grito en el cielo.

–No, ni madres, no te casas. No tienes mi permiso…
–Pero, papá, yo la amo…
–Dije que no y punto. Vas a casarte con tu compañera del ITAM, la originaria del Bajío. Ella sí es de buena familia.
–Pero, papá…
–Ya dije, Pepe. Obedece.

Sin chistar, con miedo a perder el enorme patrimonio familiar, Pepe obedeció y le dio gusto a su padre: se casó y tuvo 3 críos.

Pero jamás dejó al verdadero amor de su vida: Brenda, y tiene esa doble vida desde entonces.

Era secreto a voces que Pepe llegaba a dormir a una casa en el fraccionamiento Las Fuentes donde tuvo viviendo a su amada por varios años. Cuando una periodista lo «quemó», éste enfureció y dijo que no tenía ningún derecho de decir dónde debía dormir.

Lo que no decía, aclaraba (o se hacía pazguato) era con quién.

Desde ahí comenzó a hacerse más conocido el asunto porque, siendo un joven político con aspiraciones, era natural que su vida privada pasara a ser pública, bajo el escrutinio.

Pero Pepe algo creía ingenuamente sobre su relación «oculta»: que nadie sabía o nadie se daba cuenta.

La verdad es que todo mundo conocía el chisme, pero los «amigos» (los zalameros, principalmente) se hicieron de la vista gorda y hasta trataban con ella asuntos de dinero y política.

Y es que no fueron pocas las veces cuando Brenda fue la encargada de la maleta para pagar a periodistas u operadores políticos. Los que se acercaban sabían que tenían que tratar con ella para los pagos porque básicamente era su manager de campaña.

Cuando tuvo las sendas derrotas de 2006 al Senado, y la de 2018 a la gubernatura (aunado al montón de dinero invertido), Pepe por fin entendió que Brenda podrá ser el amor de su vida y compañera de vida, pero no podía estar ya más relacionada al tema político.

Alguien cercano le aconsejó: «Mejor tenla en casa».

El problema, después se sabría, es que a ella la tenía trabajando de a gratis y a marchas forzadas. Es decir, muy «amor de su vida» y toda la cosa, pero al final no le daba ni un centavo. Todo era en especie, besos y arrumacos.

¡Escándalaaaaa!…. Con todo y altibajos, de esa relación nacieron dos hijos y Pepe tuvo que comprarle una humilde vivienda de interés social en Punta Tiburón, uno de los más exclusivos sitios para vivir en el estado.

Dicen quienes conocen el lugar que la casa no es muy lujosa pese a ser un barrio muy fifí. Es una residencia chica, sencilla, de cuatro o cinco millones de pesos, pero pues en Punta Tiburón; no es el Fovissste ni Las Fuentes.

Una casa «normal» en fraccionamiento de lujo, a diferencia de la que tiene con su familia en el Pedregal de México que, por cierto, dicen le compró Javier, su ahora crítico desde redes sociales.

Quien destapó el asunto de la «casa chica» en Punta Tiburón fue uno de los vecinos llamado Polo, quien confirmó verlo seguido y saludarlo constantemente.

Ese trancazo nunca lo vieron venir y dicen que le pegó en lo anímico, porque Pepe sigue creyendo que nadie sabe de esa relación amorosa de hace muchos años con Brenda.

En el fondo, los cercanos comentan que, al paso del tiempo, Pepe entendió que debía estar con su familia oficial, irse de vacaciones con ellos y tener su ropa ahí en casa.

Pero en donde vive Brenda todavía tiene una muda.

Hay que decir que quien traiciona a la patria, traiciona a su familia y hasta su partido… ¿Cómo es que va a querer gobernar Veracruz para traicionar a los veracruzanos?

Sino pregúntenle a Brenda, que lo conoce muy bien.

«Ya no estás más a mi lado, corazón
En el alma solo tengo soledad
Y si ya no puedo verte
Porque Dios me hizo quererte
Para hacerme sufrir más
Siempre fuiste la razón de mi existir
Adorarte para mí fue religión
Y en tus besos yo encontraba
El calor que me brindaba
El amor y la pasión
Es la historia de un amor
Como no hay otro igual
Que me hizo comprender
Todo el bien, todo el mal
Que le dio luz a mi vida
Apagándola después
Ay que vida tan obscura
Sin tu amor no viviré…»