COMPRA DE VOTOS 

CUENTOS, MITOS Y TRADICIONES   Juan Iván Salomón
Cuentan algunos veteranos políticos  que hace años por estas fechas, cuando gobernaba el PRI,  circulaban sobres amarillos repletos de billetes con motivo de las campañas políticas y que hoy, los de Morena no dan ni el saludo. Quienes  vivieron en aquella época dorada para ellos recuerdan con notoria nostalgia que el día de las elecciones y previo a éstas la lana también salpicaba generosamente a operadores políticos,  periodistas y líderes sociales para las movilizaciones de potenciales votantes y que muchos de estos también salían beneficiados directamente a cambio de votar por los candidatos priístas. O sea, había descarada compra de votos con fondos públicos y provenientes de otras fuentes inconfesables. Ya después recuperaban con creces  la inversión.
A propósito de lo anterior, en una ocasión,  el hoy difunto abuelo de Yaretzi, para  entonces ya radicado en Xalapa, le consultó a su nieta:
 –Oye, hijita, me enteré que allá en mi pueblo el candidato a presidente municipal, que es mi compadre, va a pagar muy bien por cada voto a su favor.  Pediré un dinerito prestado a réditos y me voy para allá el día de las elecciones. ¿Cómo ves?
 –Ay, abuelo, ¿cuánto te  pueden dar por tu voto?
–Pos me conformo con un millóncito de pesos. ¿Qué dices?
–Digo que eres inmoral y  ridículamente iluso si crees que alguien te pagará esa cantidad por un voto. Ji, ji, Ji.
Volviendo a la realidad, ¿creen ustedes que el gobierno de Morena también comprará votos para sus candidatos? ¿Cuánto por piocha?